Amanvari, recientemente inaugurado en el virgen Cabo del Este, en Baja California, surge allí donde convergen el desierto, el océano y el estuario. Su nombre, que significa «paz» y «agua» en sánscrito, hace referencia a que este complejo turístico ofrece una puerta de entrada a uno de los ecosistemas marinos más ricos del mundo, donde los abundantes arrecifes de coral, los cañones ocultos y la sierra de la Laguna invitan a explorar tanto por tierra como por mar.
Situadas en lo alto de la costa y rodeadas de palmeras que les proporcionan sombra, las casitas privadas frente al mar se integran a la perfección en su entorno natural y ofrecen unas vistas panorámicas, además de un acceso inigualable a actividades como la vela, el buceo y el senderismo, así como a experiencias únicas en la costa, todo ello arraigado en las tradiciones ancestrales y la belleza natural de la región.